El calentamiento del agua de las piscinas, bien sea para uso terapéutico o recreativo, constituye una de las aplicaciones de la energía solar más lógicas y rentables por las claras ventajas de economía y sencillez que presenta frente a otros sistemas que utilizan energías convencionales. La gran cantidad de energía convencional que se requiere para el mantenimiento de una temperatura agradable (entre 24º C y 26º C) así lo demuestra. Hay que mencionar, además, que en España (y otros muchos países) está prohibido el uso de dichas energías convencionales (gas, gasoil, etc.) para calentar piscinas al aire libre (I. T. IC. 04.9, B. O. E. 13/8/81). |